"Las montañas saltaron como corderos y las colinas como ovejas jóvenes." Descripción de un terremoto en la Biblia, Salmo 114
"Ojalá permita Dios que los Pilares de la tierra queden, una vez más, sujetos y se restaure el equilibrio entre las cosas naturales y morales." Conde Francesco IPpolito, tras el terremoto ocurrido en Calabria. Italia, (en 1773)
Si bien se ha venido escribiendo sobre terremotos desde hace siglos, ha sido solamente en fechas recientes cuando se ha conseguido comprender, al menos en parte, su mecánica.
Antes de que la teoría de la tectónica de placas quedara generalmente aceptada (apenas en los últimos 20 años) se consideraron como posibles causas de los terremotos, desde la existencia de "volcanes profundos", hasta la presencia en el interior del planeta de túneles por los que se desplazaban los terremotos alrededor del mundo. La casi totalidad de las teorías existentes consideraba los terremotos como "fuerzas mayores", frase que sigue apareciendo hoy día en contratos de seguros, entre otros. Debido a ello, la población europea de los siglos XVII y XVIII ni se sorprendía, ni mostraba particular preocupación, cuando Dios azotaba tierras paganas. La desaparición en las aguas del mar. durante e] terremoto de 1692, de dos terceras partes de Port Royal (capital jamaiquina del vicio y la piratería) dio origen a la copla: "Jamaica debía estremecerse! Y tierras como Sodoma, todas impuras."
Sin embargo, Europa se vio fuertemente conmovida el 1° de noviembre de 1755, cuando Lisboa, una de las más ricas ciudades de la Cristiandad, quedó virtualmente arrasada por un terremoto y por los incendios subsiguientes, que produjeron un total aproximado de 60,000 muertes. De acuerdo con el geólogo británico Tony Waltham, el terremoto de Lisboa se aproximó al "límite máximo de magnitud de los terremotos, dictado por la cantidad de presión que puede acumularse en las rocas a cualquier profundidad, antes de que se produzca su fallo". Si bien este acontecimiento hizo que los científicos comenzaran a interesarse por los terremotos, apenas si se encontró causa alguna, excepto la supuesta maldad de los habitantes de la ciudad en cuestión. (La conmoción producida en Europa por este desastre fue tal, que el rey de Francia prometió abandonar a su amante.) En opinión de algunos historiadores, el terremoto de Lisboa contribuyó a que los intelectuales del siglo XVIII rechazaran la idea de la Providencia Divina, durante el periodo de la Ilustración. Una destrucción de tal magnitud no podía haber sido causada por un dios caritativo.
No fue hasta 1929, cuando Alfred Wegener publicó su obra Los origen de los continentes y de los océanos en donde se contenía la teoría de la deriva de los continentes, cuando los geólogos obtuvieron una explicación razonable de los terremotos. Según la teoría de la tectónica de placas, la corteza exterior de la Tierra se halla dividida en siete placas importantes y algunas más pequeñas, que van constantemente empujándose entre sí, jalando unas de otras o rozándose al pasar una junto a la otra. Esta teoría no solamente proporciona explicaciones generales sobre los terremotos. volcanes y otros fenómenos geológicos, sino que nos proporciona la seguridad de que los terremotos se hallan confinados a los límites de las placas. y con excepciones ocasionales a la regla. raramente se producen en el interior de las mismas. (Valga apuntar que no todos los geólogos aceptan hoy día la teoría de la tectónica de placas).
La posición que ocupan los terremotos dentro del sector de los estudios sobre desastres es un tanto extraña. Los terremotos son, sin duda, el desastre más devastador, habiendo causado durante la década de 1970 la muerte de 38 970 personas cada año, mientras que los ciclones, en segundo lugar, produjeron la pérdida de 34 360 vidas. (Valga señalar que la media de esta década fue extremadamente elevada, debido a las 242 000 personas que perecieron en el terremoto de Tangshan, China, en 1976.) Al mismo tiempo, los terremotos son, quizá, los más apasionantes, menos comprendidos y más pobremente predichos de todos los desastres de importancia. En consecuencia, estos desastres reciben una atención exagerada, no solamente por parte de los periodistas, sino también por parte de las organizaciones de asistencia y de los especialistas en desastres.
Los terremotos son con frecuencia adoptados como modelos al estudiar los desastres en congresos especializados, influyendo así las respuestas a cualquier otro desastre y aun a las sequías, que requieren medidas muy distintas. (Valga indicar aquí que el director actual de la Sección de Prevención de Desastres del UNDRO es un sismólogo.) y, sin embargo, en términos del número de personas anualmente afectadas durante la década de 1970, los terremotos (1.2 millones) se encuentran en la parte inferior de la tabla, por debajo de las sequías (24,4 millones), inundaciones, luchas y conflictos civiles y ciclones tropicales (véase figuras 4 y 5 ).
Situación geográfica
Algunas placas oceánicas se están desplazando en direcciones opuestas, lo cual resulta en la aparición de material volcánico en las grietas, material que forma crestas oceánicas, tales como las encontradas en el Atlántico y Pacífico oriental. En otras partes, las placas oceánicas chocan entre sí y se ven forzadas por debajo de las placas continentales, elevando las cadenas de montañas y produciendo, a su vez, terremotos y erupciones volcánicas. El empuje de la placa oceánica de Nazca, en el Pacífico sudoriental, contra la placa sudamericana forma la cordillera de los Andes.
Las colisiones entre placas continentales pueden elevar, asimismo, cadenas montañosas y liberar energía de compresión, en forma de terremotos. Esto es lo que está ocurriendo a lo 1argo del Mediterráneo septentrional (los Alpes y los terremotos de Grecia y del norte de Italia), a través de Irán y del norte de la India, hasta el archipiélago de Indonesia. La India es una cuña al norte de la placa indoaustraliana que, al empujar en dirección nororiental contra la placa eurásica, da origen a la cordillera del Himalaya, .
También es posible que dos placas se deslicen una junto a otra, tal como sucede en la Falla de San Andrés, de 965 km, que va desde el norte de California hasta México, Esta zona limítrofe entre las placas del Pacífico y de América pasa por San Francisco y Los Angeles, siendo considerable el número de especialistas en terremotos que cree se producirá un importante desastre en dicha zona, en los próximos años.
Dos terceras partes de los mayores terremotos del mundo se han producido en el llamado "Cinturón de fuego" que circunda el Pacífico, al que da nombre la actividad de sus volcanes. Dicho anillo se extiende desde las costas de Sudamérica y Norteamérica hasta Alaska ya lo largo de las islas Aleutianas, continuando después a la altura de la plataforma continental del Japón, para pasar a las islas Filipinas, Indonesia y Nueva Zelanda, Todos los terremotos que han resultado en la muerte de 100 000 o más personas se han producido en Asia y, en su mayor parte, en China. En 1556, un terremoto ocurrido en la provincia de Shensi costó la vida a 830 000 personas, mortalidad superior a la de cualquier otro terremoto, según datos proporcionados por la Munich Reinsurance Company.
De acuerdo con Tony Waltham, la segunda zona en importancia se extiende a lo largo de los límites de la placa, desde Indonesia, a lo largo del Himalaya y del eje del Mediterráneo. Alrededor del 75% de las muertes producidas por los terremotos a nivel global entre 1950-1970 ocurrieron en dicha zona, como resultado de poseer una mayor densidad demográfica que la del cinturón circumpacífico.
En el Hemisferio Occidental, los terremotos más devastadores se producen en la costa occidental de América Central y Meridional, habiéndose registrado terremotos con más de 10 000 muertes en Guatemala, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
Otra zona sísmica, colindante con la placa del Caribe y no muy importante en términos de número de víctimas, ha sido estudiada recientemente, en conjunción con tratados firmados en 1983 para proteger y desarrollar la región del Caribe, Durante los últimos 300 años, han ocurrido en las islas ocho importantes terremotos, en los que han perecido unas 16 000 personas. Las Pequeñas Antillas sufren entre tres y ocho terremotos de importancia cada siglo, pero Puerto España (Trinidad) 14 por siglo y Kingston Jamaica), 17, Los sismólogos han apuntado que la placa del Caribe ha permanecido muy inactiva en tiempos recientes y que "en consecuencia, debe concluirse que la deficiencia actual en la liberación de energía sísmica es temporal y que, en último término, se verá compensada por una actividad superior a lo normal", afirma un informe publicado en 1979 por el PNUMA y la Comisión Económica para América Latina. En otras palabras, el Caribe ya está a la espera de nuevos terremotos.
Número de desastres Tipo de acontecimiento Década de 1960 Década de 1970 Sequia 5.2 9.7 Inundación 15.1 22.2 Lucha, conflito civil 4.1 6.8 Ciclon tropical 12.1 14.5 Terremoto 6.9 8.3 Otras desastres 10.8 19.5 Total 54.2 81.0 Número de desastres registrados anualmente. Las inundaciones fueron el desastre de mayor frecuencia durante este periodo, y el que mayor incremento experimentó. Los ciclones tropicales (incluidos en la cifra para 'tormentas' en la figura 1, de la que constituyen la mayor parte) aparecen en segundo lugar. Todos los tipos importantes de desastres parecen haber incrementado su frecuencia en más del 50% entre las dos décadas. (Fuente: Prevention Better than Cure, Cruz Roja Sueca, 1984, basado en estadísticas de la Liga de la Cruz Roja y de USOFDA)
Número de muertes Tipo de acontecimiento Década de 1960 Década de 1970 Sequia 1,010 23,110 Inundación 2,370 4,680 Lucha, conflito civil 300 28,840 Ciclon tropical 10,750 34,360 Terremoto 5,250 38,970 Otras desastres 2,890 12,960 Total 22,570 142,920 Número de muertes anuales causadas por desastres. El promedio anual de mortalidad para cada tipo de desastre aumentó seis veces entre las dos décadas. Se aprecia un marcado incremento en todas las Categorías, mayor de lo Que corresponde simplemente al crecimiento demográfico. (Fuente: Prevention Better than Cure, Cruz Roja Sueca, 1984, basado en estadísticas de la Liga de la Cruz Roja y de USOFDA)
El Caribe ha experimentado una rápida urbanización durante el último siglo. Según cálculos realizados por John Tomblin, del UNDRO. hace cien años los terremotos del Caribe "tal vez produjeran daños a un 5% de la propiedad total. siendo su repercusión sobre el PNB del 5%. En la actualidad. el mismo terremoto destruiría. quizá. el 50% de las propiedades y desorganizaría una 0 proporción similar de la producción industrial por varios años'. (Estas cifras serían asimismo válidas para otras zonas en rápido desarrollo, ubicadas en cinturones sísmicos. Son muchas las ciudades de) Caribe y en especial, grandes hoteles y conjuntos de departamentos que se construyen hoy en el litoral. sobre tierras ganadas al mar, altamente inestables durante los terremotos.
Muy raramente se producen terremotos en Australia y en la mayor parte del continente africano. si bien ha habido algunos de importancia en el norte de Africa. Incluyendo uno ocurrido en 1717 en Argelia. en el que murieron 20 000 personas. Egipto. Libia y Marruecos han sido. asimismo, azotados por terremotos desastrosos.
Medición de las sacudidas sísmicas
El doctor Charles Richter, del Instituto de Tecnología de California, preparó en 1935 su "Escala Richter" para medir la magnitud de los terremotos. Se trata de una escala de extremo abierto. que mide la energía vibracional de las sacudidas. Teóricamente al menos. no existe límite superior alguno. si bien se cree que las rocas se resquebrajarían antes de que pudieran acumular suficiente energía para producir un terremoto con un valor de 10 en la escala. El terremoto chileno de 1960 midió 9.5 en la escala de Richter. Dado que es una escala logarítmica. cada número indica una liberación de energía diez veces superior a la del número anterior. Cada año se producen unos dos terremotos con un valor de ocho en la escala de Richter y, por cada paso descendente de la misma, ocurren, aproximadamente, diez veces más terremotos. En consecuencia, se detectan anualmente unos 20 terremotos de magnitud siete y 200 de magnitud seis.
En 1977, se llevó a cabo una ligera revisión de la escala y se alteraron algunas de las magnitudes de los terremotos del pasado. El terremoto de San Francisco de 1906, en el que perecieron 65 personas, pasó de 8.3 a 7.9 y el ocurrido en Alaska en 1964 de 8.3 a 9.2. El resultado fundamental de estos cambios fue la creación de confusión en los archivos de los periódicos y servicios telegráficos del mundo.
Sin embargo, los periodistas siempre han experimentado problemas con la escala Richter. La magnitud de un terremoto de importancia puede ser medida con un sismógrafo en cualquier otra parte del mundo.
Debido a ello, una estación sismológica sueca puede anunciar terremotos, con una determinada magnitud Richter, ocurridos en el Pacífico, mucho antes de que lleguen noticias directas desde la zona afectada. No obstante. la intensidad del terremoto (los daños por él producidos) depende no solamente de la magnitud, sino también de factores tales como la distancia desde su epicentro a la zona afectada, las condiciones del terreno y de las rocas, densidad de la población y tipo de edificios. La magnitud Richter puede ser un pobre indicio de los daños ocurridos. Por ejemplo, el terremoto acaecido en Tangshan, China, en 1976, registró 7.6 en la escala Richter y produjo la muerte de 242 000 personas (estadística oficial china, mientras que cálculos realizados fuera de China ponen dicha cifra en 665 000). Por otra parte, el terremoto que tuvo lugar entre las ciudades de Anchorage y Valdez. Alaska, en 1964, registró 9.2 en la escala Richter y causó la muerte de sólo 100 personas.
La Escala Mercalli Modificada es, quizá, la mejor conocida entre las otras escalas para la medición de la intensidad de los terremotos. Dicha escala va desde I (solamente detectado por un número reducido de personas) a XII (daños generalizados; ondas visibles en la superficie del terreno; distorsión de las líneas visual y de nivel; objetos lanzados al aire). Las mediciones de la Escala Mercalli proporcionan un indicio más exacto del daño humano, que las de la escala Richter. Lamentablemente, la primera escala requiere la realización de estudios sobre el terreno por parte de especialistas y, cuando dicha lectura ha quedado establecida, tanto los periodistas como el público han perdido, normalmente, el interés. Considerando también que se hallan en uso otras escalas de intensidad conflictivas, no es de sorprender que los terremotos continúen siendo juzgados de acuerdo con las lecturas de la escala Richter.
Mecánica y efectos
Por regla general, los terremotos duran menos de un minuto, si bien el terremoto de Alaska, en 1964, duró más de tres. Existen, asimismo, datos de terremotos que han producido temblores durante horas y aun días. Dos de los tres tipos de ondas sísmicas se desplazan con gran rapidez a través de las rocas. Las ondas p (ondas primarias compresivas, como las que se producen en un choque a lo largo de una línea de vagones ferroviarios conectados) se desplazan a una velocidad aproximada de 8 km por segundo. Las ondas S (ondas secundarias: transversales. similares a las producidas al sacudirse rápidamente un cable) se propagan a aproximadamente a la mitad de la velocidad anterior, diferencia que permite establecer el epicentro de un terremoto en las estaciones sismográficas. Sin embargo, las ondas p y S solamente pueden medirse. por regla general, con un sismógrafo. Las ondas que producen los daños sísmicos son las llama: das ondas superficiales, que se mueven a la mitad de la velocidad de las ondas S.
Después de un terremoto importante y mientras las rocas se "asientan'. cerca del epicentro, se produce una serie de temblores secundarios que, en algunos casos, dura muchos días. A veces, dichos temblores únicamente pueden medirse con instrumentos; en otras ocasiones mantienen a la población en estado de pánico, a pesar de sus escasos daños; y ocasionalmente constituyen, de por sí, terremotos importantes. De los 28 temblores secundarios registrados en las 24 horas siguientes al terremoto de Alaska de 1964, 10 fueron "significativamente mayores", acuerdo con el geólogo británico Tony Waltham, quien apuntó: "Frecuentemente, los temblores secundarios hacen que resulten difíciles e ineficaces las operaciones de remoción de escombros después de un terremoto." En los 20 días siguientes al terremoto de Guatemala de 1967, se registraron más de I 000 temblores secundarios.
Los efectos de los terremotos sobre los edificios dependen de la naturaleza del terreno sobre el que se hallan situados, el material utilizado en su construcción, su diseño, excelencia de su construcción y naturaleza de la sacudida sísmica. Si bien éste es capaz de transportar las ondas sísmicas de manera eficaz. la roca subyacente constituye un cimiento más seguro que los suelos sedimenlarios más recientes. que pueden transformarse virtualmente en liquido. durante los temblores de un terremoto. En el terremoto ocurrido en Niigata, Japón, en 1964 (7.5 Richter), el barro existente debajo de un conjunto de departamentos se hizo tan líquido que el edificio se asentó tranquilamente de costado; sus ocupantes salieron ilesos del mismo por las ventanas. y descendieron a pie a lo largo de las paredes exteriores. Por el contrario. en el terremoto de Caracas. Venezuela. de 1967 (6.5 Richter), cuatro conjuntos habitacionales se desplomaron verticalmente, produciendo la muerte de 200 personas. Todos ellos hablan sido levantados sobre terrenos aluviales. que transmitieron las vibraciones a los edificios. Dado que la frecuencia de las ondas del suelo era la misma que la frecuencia natural de los edificios. se desarrolló un movimiento armónico ondulatorio y los conjuntos se desplomaron.
Antes de 1971. hubo muy pocas ocasiones en las que se colocaron instrumentos para medir las ondas superficiales durante un terremoto. Se calculó que los edificios se hallaban sometidos a fuerzas adicionales de entre 5 y 10% de la fuerza de la gravedad durante un terremoto moderado y. consiguientemente. las normas de construcción fueron calculadas sobre una fuerza del 10% .En el terremoto de San Fernando, California. en 1971, los 200 "acelerógrafos" (sismógrafos para el registro de movimientos fuertes) utilizados para la medición del movimiento de los edificios, registraron aceleraciones equivalentes a las de la fuerza de la gravedad. De acuerdo con Peler Verney, autor del Manual de terremotos, el máximo fue de 120%. En el terremoto de Managua de 1972, se registraron lecturas de 39% de la fuerza de gravedad. A la vista de lo anterior. una cantidad considerable de los edificios del planeta .'resistentes a los terremotos" no lo son.
Sacudidas cortas. agudas, de alta frecuencia, con una duración de escasos segundos, no afectan a los edificios modernos de muchos pisos. mientras que las estructuras de dos a cuatro pisos son más vulnerables. Por el contrario, vibraciones hipofrecuenciales, con una duración de fracciones de un minuto, pueden destruir por entero los edificios de varios pisos. Los edificios modernos de hormigón armado soportan bien las sacudidas y, las construcciones que se derrumban son, en general, aquellas en las que el constructor trató de ahorrar dinero, utilizando, por ejemplo, hormigón de baja calidad o demasiada arena.
Dos son las formas básicas de construcción antisísmica, La primera consiste en el levantamiento de construcciones resistentes de hormigón armado. estructura de acero, cimientos profundos y techo de poco peso. La segunda es el empleo de estructuras ligeras, que no puedan ser destruidas por las sacudidas. Las viviendas japonesas tradicionales de madera y papel se mantienen incólumes durante los terremotos. porque éstos no poseen mayor efecto sobre las mismas que la sacudida de una cesta de mimbre. En la mayor parte de los casos. la madera resiste mejor las embestidas de los terremotos que los edificios de albañilería. si bien las viviendas de madera son muy susceptibles a los incendios que, a menudo, se producen después de un terremoto. Fotografías tomadas en Charleston. Carolina del Sur. EE.UU., después del terremoto de 1886, muestran calles en las que cada edificio de ladrillo y albañilería, en apariencia sólido, ha quedado destruido y todas las casas y tiendas con armazón de madera permanecen en pie.
En el Caribe, zona propensa tanto a terremotos como a huracanes, la población ha ido gradualmente pasando del empleo de madera al de ladrillo, como principal material de construcción, cambio que, si bien hace sus hogares menos vulnerables a los huracanes. aumenta su vulnerabilidad a los terremotos.
Tipo de acontecimiento Década de 1960 Década de 1970 Sequia 18,500,000 24,400,000 Inundación 5,200,000 15,400,000 Lucha, conflito civil 1,100,000 4,000,000 Ciclon tropical 2,500,000 2,800,000 Terremoto 200,000 1,200,000 Otras desastres 200,000 500,000 Total 27,700,000 48,300,000 Figura 4. (arriba) y 5 (abajo). Número de personas afectadas por desastre y por ano. Entre las dos décadas el número de personas afectadas anualmente por desastres casi se duplicó. (Fuente: Prevention Better than Cure, Cruz Roja Sueca, 1984, basado en estadísticas de la Liga de la Cruz Roja y de USOFDA)
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La vivienda en el Tercer Mundo
Gran parte de las viviendas del Tercer Mundo (como las estructuras tropicales asiáticas de un solo piso, con paredes de plantas trenzadas y techos de hojas de palma) son casi totalmente resistentes a los terremotos, pero muy pocas de ellas se encuentran dentro de zonas sísmicas.
La mayor parte de las viviendas de dichas zonas, especialmente en la región oriental del Mediterráneo y gran parte de Latinoamérica, se hallan construidas con materiales tales como adobes o piedra. con paredes de madera y tejados de piedra, adobe o madera pesada. Estos edificios "son, posiblemente, los peores para una zona de terremotos", asegura Tony Waltham. La vulnerabilidad de las pesadas casas del Tercer Mundo ha sido un tópico controvertido entre los especialistas, ya que muy pocas de ellas han sido conectadas a dispositivos de medición y sometidas a presiones. Sin embargo, tras el acaecimiento de terremotos en países tales como Turquía, Yemen. Irán. Guatemala. Nicaragua y Colombia. se descubrió que muchas de las víctimas habían perecido aplastadas debajo de los escombros de sus hogares.
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Figura 6. Víctimas de desastres de 1970 a 1979. Las columnas mayores representan el número de personas afectadas; las menores, el número de muertos. (Fuente: Prevention Better than Cure. Cruz Roja Sueca, 1984, basado en estadísticas de la Liga de la Cruz Roja y de USOFDA).
En el VII Congreso Mundial sobre Tecnología Sísmica, celebrado en Estambul en 1980. un grupo de seis importantes sismotecnólogos de la India, Italia. Yugoslavia. México, Perú y China. presentaron informes sobre estudios relacionados con el peligro para las estructuras rurales. En su informe sobre la situación actual, dichos científicos apuntaron:
Es de lamentar que este peligro aumente en vez de decrecer en muchos lugares, debido al crecimiento demográfico, la pobreza de la población, escasez de madera, cemento y acero, carencia de comprensión de las características de resistencia a los terremotos, etcétera. Observaron asimismo, que "es posible que en los próximos 20-25 años, se duplique el número de viviendas, debido a la explosión demográfica en los países en desarrollo..."
En su visita a la zona sísmica de Karakorum, región , s6ptentrionalde Paquistán, Jan Davis, del Politécnico de Oxford (Reino Unido), comprobó la existencia de viviendas sólidas con paredes pesadas de vigas de madera, entre mampostería en seco. Aunque la resistencia de estas construcciones a los temblores era relativamente elevada, cuando se derrumbaban se transformaban en verdaderos féretros para quienes vivían en ellas. Davis quedó todavía más sorprendido al observar que los nuevos edificios de I hormigón armado, que estaban siendo levantados tanto por el gobierno como por el sector privado, eran "probablemente inferiores en calidad a los de construcción tradicional que venían a sustituir", y más vulnerables a los terremotos. Parte del problema se encuentra en el éxodo de obreros especializados de las zonas rurales a las principales ciudades de Paquistán y aun a los estados más afluentes del golfo.
Las viviendas tradicionales de Karakorum eran más vulnerables por su ubicación que por el método de construcción. Muchas de ellas habían sido levantadas contra las paredes verticales de las montañas, directamente en la línea de caída de rocas (producida por los terremotos. inundaciones y otros factores) y de las inundaciones. Pero, aunque la población comprendía la vulnerabilidad de su posición, prefería erigir sus viviendas en estos lugares. en vez de en la escasa tierra agrícola a su disposición,
Se encuentran problemas similares en los países de la América Central y de los Andes, en donde gran parte de las viviendas son de adobe pesado que, al desmoronarse. pueden producir la muerte de sus habitantes. Muchas de ellas han sido construidas en salientes estrechas. con las laderas de las colinas o montañas a la espalda y precipicios delante. Algunas de las casas ni siquiera se hallan erigidas sobre salientes llanas, sino en agudas pendientes. pudiendo derrumbarse, ladera abajo. cuando se produce un terremoto. Por las mismas razones, dichas viviendas son. asimismo, muy vulnerables a las inundaciones y avalanchas.
Las instrucciones impresas proporcionadas por las agencias de asistencia a quienes estaban tratando de re. construir sus hogares después del terremoto de Guatemala de 1976, mostraban a un hombre de pie, con sus brazos en cruz, casi tocando con una mano la vivienda y con la otra la ladera de la montaña. para indicar el espacio mínimo aconsejable entre la construcción y el lado de la montaña. El dibujo mostraba también un espacio considerable entre la vivienda y el borde de la pendiente existente delante del hogar, y el aterrazamiento de la parte de la ladera situada detrás de la nueva vivienda. Todos estos buenos consejos presuponen que la familia en cuestión posee una parcela lo suficientemente grande como para poder dejar márgenes de seguridad adecuados.
Gran parte de la vivienda urbana del Tercer Mundo se halla igualmente expuesta a los terremotos, ya que son pocos los países en desarrollo con suficiente personal especializado para comprobar que los constructores siguen fielmente los códigos de construcción. Los salarios gubernamentales para este tipo de trabajo tienden a ser bajos, por lo que dichos funcionarios no son difíciles de sobornar .
Los grandes conjuntos urbanos de departamentos resultan peligrosos cuando sus cimientos no son buenos, bien por poseer escasa profundidad, por estar asentados sobre material de relleno pobremente compactado o sobre sedimentos no adecuadamente consolidados" Es posible, asimismo. que se utilice acero u hormigón de baja calidad o que el edificio haya sido mal diseñado. Waltham señala que el desmoronamiento de muchos edificios en el terremoto de 1963 en Skopje, Yugoslavia (6.0 Richter), produjo más de mil muertes y se debió a la pobre ligazón del hormigón y el agregado no lavado" Otros edificios multipiso quedaron aplanados, debido a que sus pisos firmes de hormigón armado se hallaban separados por paredes de albañilería sin reforzar" Gran parte de los daños sufridos en el terremoto italiano de 1930 fueron causados por las pesadas piedras redondeadas utilizadas en la construcción.
Tras el terremoto rumano de 1977 ( I 400 muertos), el presidente Ceaucescu celebró una rara rueda de prensa. en la que expresó su esperanza de recibir crédito de los EE. UU., para el levantamiento de edificios resistentes a los terremotos. El presidente apuntó que muchas estructuras modernas se habían hundido en el terremoto y prometió que sus proyectistas y arquitectos serían enjuiciados, por violación de los códigos de la construcción"
En 1954, El Asnam, Argelia, experimentó un terremoto en el que perecieron I 600 personas" Personal francés reconstruyó los edificios destruidos con arquitectura "antisísmica " .En 1980, en un nuevo terremoto ocurrido en El Asnam, perecieron más de 10000 personas, 300 000 perdieron sus hogares, el 80% de los edificios sufrió daños y un 25% de los mismos quedaron totalmente destruidos" Visiblemente airados, algunos funcionarios apuntaron que la mayor parte de los edificios afectados eran. precisamente, las estructuras "antisísmicas" construidas por los franceses.
Figura 7. Mortalidad en cada caso de desastre (1960- 1981). Los países más pobres tienen la tasa de mortalidad más elevada. Los países de ingreso medio no tienen una mortalidad por desastre muy superior a la de los países ricos. (Fuente: Prevention Better than Cure, Cruz Roja Sueca, 1984, basado en estadísticas de la Liga de la Cruz Roja y de USOFDA)
¿Conmociones sísmicas, o conmociones de clases?
La legislación sobre restricciones en el levantamiento de nuevos edificios y el cumplimiento estricto de las normas de construcción han hecho que las ciudades del norte sean cada vez menos vulnerables a los terremotos" En las ciudades del Tercer Mundo, un número cada vez mayor de personas construye sus propios hogares sobre tierras ilegalmente ocupadas. Estas personas se encuentran al margen de cualquier normativa de construcción o de zonificación, mientras que, en las lonas rurales, dichas normas son prácticamente inexistentes. Los códigos de construcción, uso de tierras, zonificación y técnicas de planificación regional y urbana .'no han tenido efecto alguno sobre la reducción de la vulnerabilidad en el Tercer Mundo. En su mayor parte, los códigos de construcción y de zonificación no pueden ponerse en vigor", subrayó el especialista estadounidense en desastres, Frederick Cuny.
Aunque. a primera vista. los terremotos parecen ser. entre los distintos tipos de desastre, los únicos que no respetan la distinción entre clases sociales, afectando por igual a ricos y pobres, el terremoto de Guatemala de 1976 casi pareció ir buscando a los pobres. ¿A qué se debió?
En dicho terremoto (7.5 Richter) perecieron 22 000 personas, 75 000 sufrieron heridas y más de un millón de entre los seis millones de habitantes de la nación, quedó desamparado- Los daños ocurrieron, en su mayor parte. al norte y oeste de Ciudad de Guatemala ya lo largo del río Montagua, que corre hacia el este, para desembocar en el océano Atlántico. El terremoto afectó a unos 9 100 km:! de la parte más densamente poblada del país: 14 ciudades quedaron prácticamente arrasadas y, en otras 17 ciudades. menos del 33% de los edificios permaneció en pie.
Fue precisamente la población pobre quien pereció en las lonas rurales de la sierra, porque nadie más que los pobres vive en dichas zonas. En la capital:
"En Ciudad de Guatemala, unas 1 200 personas perdieron la vida y 90 000 quedaron sin hogar. casi exclusivamente entre la población asentada en los suburbios de chabolas* de la ciudad. En esta bien conocida zona de falla, las viviendas de los ricos han sido construidas según costosas especificaciones antisísmicas. Por otra parte, la gran mayoría de las viviendas humildes se levantan en cañadas y gargantas, altamente susceptibles en todo momento a los deslizamientos de tierras. (Revista Latin America. 9 de abril de 1976.)
La población pobre sufrió, asimismo, por razones políticas mucho más obvias. La ciudad se hallaba gobernada por la más radical oposición tolerada en Guatemala (coalición social-demócrata denominada Frente Unido de la Revolución) y, en consecuencia, el gobierno nacional, de tendencias más conservadoras, asignó a la ciudad una cantidad de asistencia desproporcionadamente reducida. Poco después del terremoto, el líder del Frente fue asesinado por pistoleros desconocidos y otro activista del partido perdió la vida, en circunstancias similares, dos semanas después del desastre, tras haber sugerido que se permitiera levantar viviendas en tierras privadas desocupadas a quienes habían perdido sus hogares.
El terremoto ocurrido en Managua. Nicaragua, en 1972, registró una magnitud de 6.2 en la escala Richter y produjo la muerte de 5 000 personas. Por el contrario. el terremoto de 1971, que azotó la comunidad mucho más desarrollada de San Fernando, California, registró un valor de 6.6 en la escala Richter pero solamente resultó en la muerte de 65 personas. Y aunque, en Managua, el valor de las propiedades perdidas se elevó a 800 millones de dólares y en San Fernando a 535 millones de dólares, el especialista estadounidense en desastres. Robert K ates, calculó que dichas pérdidas tuvieron una repercusión económica 15 veces superior en la economía más pobre de Nicaragua.
Entre otras importantes ciudades del Tercer Mundo. en donde una elevada proporción de la población pobre se ve forzada a vivir en terrenos y estructuras peligrosos se cuentan Lima. Santiago. Quito. Guayaquil y Caracas.
Los gobiernos se encuentran ante la alternativa de. o bien reconocer la presencia de los asentamientos ilegales proporcionándoles saneamiento. agua y carreteras -10 que equivaldría a condonar el incumplimiento de la ley- o demoler una y otra vez los cinturones de miseria. lo cual representaría una guerra constante contra los pobres. Son muchos los gobiernos que adoptan actitudes de compromiso, ignorando oficialmente su presencia. Por lo tanto, fueron. en gran parte, las agencias extranjeras de asistencia -organizaciones privadas como OXFAM (Reino Unido) y organismos gubernamentales tales como la Agencia , para el Desarrollo Internacional (EE.UU.)- quienes trabajaron con los desheredados. después del terremoto de Guatemala. y les enseñaron métodos sencillos de aumentar la seguridad de sus hogares. Valga citar. entre dichos métodos. el empleo de techos de lámina ondulada. armazones de madera para el adobe. diagonales para las esquinas y aun el empleo de tela de gallinero. para evitar que los adobes caigan dentro de las casas.
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Figura 8. La mayor frecuencia de desastres parece darse en las áreas muy pobres o en las muy ricas. Probablemente se debe a que a menudo se define un desastre por los daños causados a la propiedad y por el número de muertes:los paises más pobres pierden más vidas; los ricos, mayor propiedad.(Fuente: Interpretations of Calamity, K.Hewitt(Ed.))
Predicción: El enfoque de la alta tecnología
A la vista de los intrincados problemas sociales que conlleva la vulnerabilidad de los pobres a los terremotos, no es de sorprender que la mayor parte de los especialistas prefiera dedicar su atención al sector científicamente más preciso de la predicción sísmica. Por desgracia, la ciencia occidental no ha conseguido realizar predicciones dignas de dicho nombre. lo cual no es de extrañar si se considera que la teoría básica de la tectónica de placas es todavía relativamente reciente.
Aceptando que los terremotos son el resultado de una liberación repentina de energía almacenada, parece lógico que debería ser posible encontrar métodos de medición de dicha energía y de la capacidad del sistema rocoso para mantenerla. y así establecer el momento en que se producirá su liberación repentina. Hasta ahora, esta línea de pensamiento ha resultado solamente en la expresión de vagas nociones de que "se espera" que ciertas partes del mundo se vean afectadas. Son numerosos los sismólogos {estadounidenses que están convencidos de que la Falla de San Andrés lleva demasiado tiempo inactiva. "Si volviera a repetirse hoy día el terremoto que devastó San Francisco en 1906. se produciría la muerte de un mínimo de 2 000 personas y de un 'máximo superior a las 100000". escribió el geólogo británico Tony Waltham. "Las estadísticas reales dependerían, en gran parte, del momento del día y del número de presas afectadas. Lo que sí está fuera de toda duda es que San Francisco volverá a sufrir otro terremoto. La ciudad se encuentra en una de las fallas más activas del mundo" que volverá a desplazarse en un futuro no muy distante."
Lisboa sufrió terremotos de importancia en 1344, 1531 y 1755 -a intervalos de unos 200 años- lo cual parece indicar que dicha ciudad está llamada a sufrir otro desastre. Hace ya algún tiempo que ciertas partes del Caribe deberían haberse visto afectadas. Sin embargo, no es posible dar el nombre de verdadera "predicción" a este tipo de conjetura numerológica.
Los expertos estadounidenses cuentan con un inmenso acervo de equipo sísmico, capaz de medir hasta las sacudidas más minúsculas. utilizando haces de láser que detectan alteraciones ligeras en el nivel del suelo. y, aunque han recogido una gran cantidad de datos. los especialistas siguen sin saber qué hacer con ellos. Por ejemplo, los sismólogos han venido realizando mediciones precisas en una zona de 13 000 km2, situada en los alrededores de Palmdale, California, que fue elevándose lentamente durante el periodo de 1959-1974. Se creyó que dicho levantamiento anunciaba la inminencia de un terremoto. Sin embar.1{o, el fenómeno se detuvo en 1974. sin que haya si- do posible encontrar explicación razonable de su estabilidad subsiguiente .
País Número de desastres 1960-1981 Número de fallecimientos Ingreso nacional bajo Afganis1an 12 540 Bangladesh 63 633,000 Birmania 26 1,500 Burkina Faso (A1to Volta) 16 870 Chad 14 2,300 China 20 l47,000 Etiopia 16 103,000 Gambia 11 200 Haití 17 6,400 India 96 60,000 Laos 11 400 Madagascar 13 420 Mali 13 540 Mozambique 13 1,100 Nepal 19 2,900 Níger 12 320 Paquistán 21 7,400 Somalia 11 19,000 Sri Lanka 18 1,900 Sudán 11 310 Tanzania 12 590 Vietnam 22 8,800 Ingreso nacional medio Argelia 20 3,800 Argentina 17 650 Bolivia 21 530 Brasil 39 4,100 Chile 17 8,000 Colombia 26 1,800 Corea del sur 27 2,900 Costa Rica 16 70 Rep. Dominicana 10 3,300 Ecuador l1 640 Filipinas 76 17,000 Grecia 15 190 Honduras 13 8,400 Hong Kong 10 680 Indonesia 59 17,000 Irán 38 48,000 Malasia 10 310 Marruecos 18 13,000 Mauricio 11 20 México 37 2,600 Nicaragua 17 106,000 Panama 11 100 Perú 31 91,000 Senegal 16 70 Sudáfrica 11 830 Tailandia 10 1,300 Turquía 33 12,000 Yugoslavia 14 1,500 Ingreso nacional alto España 12 1,900 Italia 24 6,100 Japón 43 2,700 Figura 9. Las mayores pérdidas de vida se dan en países pobres o de ingreso medio (según definiciones del Banco Mundial). (Fuente: Prevention Better than Cure, Cruz Roja Sueca, 1984, basado en estadísticas de la Liga de la Cruz Roja y de USOFDA)
Al parecer. el mejor avance en el sector de la predicción sísmica se debe a los soviéticos, quienes descubrieron que, antes de producirse un terremoto, se altera la relación entre las velocidades de las ondas P y S. Debido, según parece, al rompimiento de las rocas durante su dilatación, la velocidad de las ondas P disminuye, para volver a acelerarse, una vez más, inmediatamente antes del terremoto, cuando se produce la entrada del agua en las fracturas, Las mediciones relativas a dos terremotos soviéticos, publicadas por científicos de dicho país, muestran curvas sorprendentemente similares de las relaciones entre las ondas. Sismólogos estadounidenses, chinos y japoneses han verificado los resultados y afirmado la posibilidad de realizar "predicciones" satisfactorias, en zonas cubiertas con un número suficiente de sismógrafos. Valga apuntar, sin embargo, que la escala temporal de dichas predicciones es en semanas y que los datos obtenidos todavía tienen que traducirse en predicciones capaces de salvar vidas.
Los científicos soviéticos se hallan investigando, asimismo, ciertos gases, especialmente el gas pesado radón que, en su opinión, son liberados por las rocas antes de un terremoto. Dichos científicos han encontrado concentraciones más elevadas de radón en el agua de pozo, antes de producirse un movill1iento sísmico.
En 1978. y un mes después de ocurrir el terremoto de Tabas, Irán, durante el que perdieron la vida por lo menos 25000 personas. el académico A.G. Babaev, presidente de la Academia de Ciencias Turcomana, en la URSS, manifestó haber predicho e! terremoto entre 10 y 15 días antes de que se produjera. "Estábamos convencidos de la inminencia de un terremoto", declaró Babaev. Sin embargo, los científicos turcomanos se vieron, claramente, en aprietos al tener que dar detalles sobre la precisión con la que les fue posible predecir el tiempo, ubicación e intensidad del mismo. Sus respuestas no parecían presumir que su grado de conocimiento previo fuera considerable. Los indicios observados fueron la aparición de cambios repentinos en el nivel e inclinación de las aguas freáticas, en las inmediaciones de Ashkhabad. "Esperábamos que se produjera un terremoto en el espacio de algunos días". declaró Babaev. "Su epicentro solamente podía predecirse dentro de un radio de 1 000 km, por lo que no nos fue posible establecer con seguridad si se produciría en Irán o en la URSS."
La Agencia Meteorológica Nacional del Japón nación que registra unos 10 000 terremotos anuales. en su mayoría imperceptibles para la población humana cuenta con unas 150 estaciones de observación sísmica, sin que ello haya servido para realizar grandes avances en predicción.
Grecia está estudiando un sistema de aviso que consisten colocar en el suelo dos varillas de hierro y observar las variaciones de los campos electrónicos existentes entre las mismas. Dicho sistema se basa en indicios de que se produce un marcado cambio en los campos indicados, entre 6 y 8 horas antes de que ocurra un terremoto. La combinación de los datos obtenidos en diversas estaciones de observación, atendidas constantemente por jóvenes que realizan esta labor como alternativa al servicio militar, ha proporcionado predicciones impresionantes sobre el tiempo. ubicación y magnitud de los terremotos de acuerdo con los sismólogos suecos que están prestando asesoramiento al programa. Valga señalar, sin embargo, que estos trabajos no han sido sometidos todavía a una evaluación rigurosa y han producido disputas en Grecia," debido a que el programa está dirigido por físicos y no por sismólogos.
Predicciones rurales chinas
A finales de la década de 1970, China declaró haber sido capaz de predecir 18 de los 31 terremotos recientemente ocurridos en el país. China decidió, en 1966, 'movilizar: las masas". para la detección de indicios, que tenían poco que ver con los sismógrafos. Dichos indicios guardaban relación con acontecimientos ordinarios en el campo, como el comportamiento de los animales y el nivel del agua de los pozos. (Valga señalar también que los chinos han realizado mediciones de las emisiones de radón.)
En 1970, se observó un "espaciamiento" en la actividad. sísmica de la densamente poblada e industrializada provincia de Liaonin, en la región nororiental de China. Dicha región fue meticulosamente observada, habiéndose detectado algunos terremotos de escasa importancia y, finalmente. ello de febrero de 1975. se produjo una reducción aguda de la actividad sísmica. Para estas fechas, había ya varios miles de sismólogos aficionados, preparados ya la espera. En la tarde del 4 de febrero, se ordenó la evacuación de diversas ciudades de la provincia. incluyendo la ciudad de Haicheng. A fin de ganarse la cooperación de la población, se proyectaron películas cinematográficas al aire libre. Durante la misma tarde, un terremoto (7.3 Richter) causó estragos en una superficie de 1 000 km2 y destruyó el 90% de la ciudad de Haicheng. y, aunque no se conocen estadísticas concretas de la mortalidad ocurrida. las pérdidas de vida fueron descritas como "mínimas".
Entre los indicios que observan los sismólogos aficionados chinos se cuentan la subida de las gallinas a descansar en los árboles, el salto de gran número de peces fuera del agua, la negativa de los caballos a entrar en las cuadras. abandono de la tierra por parte de las serpientes, el aullido de los perros y el comportamiento nervioso de otros animales. Según los chinos, el murciélago es el animal más sensible a la amenaza de los terremotos, mientras que, en el Japón, se cree que es el faisán. Al parecer. el agua de los pozos aumenta antes de un terremoto. Todos estos indicios caseros se comparan en una red avanzada de recogida de información. que enlaza los centros regionales.
Varias son las teorías sobre la sensibilidad de los animales a la amenaza de los terremotos, si es que lo son. Los esfuerzos a los que se ven sometidas las rocas puede que les hagan emitir sonidos, que se encuentran por encima o por debajo de la Rama auditiva humana. Es asimismo posible que las patas de las aves sean sensibles a las vibraciones. De igual modo. también puede ser que algunos animales posean sensibilidad a las alteraciones que parecen producirse en el campo magnético terrestre antes de un movimiento sísmico.
Los chinos admiten que se han producido falsas alarmas, más aceptables en un país disciplinado. que en las democracias del norte, en donde la población tiende a presentar demandas por pérdidas salariales y tensión mental. (Algunos críticos de los métodos chinos han afirmado que se han producido hasta 40 falsas alarmas en China, durante la última década.) Dos años después de la satisfactoria predicción de Liaoning, tuvo lugar el terremoto de Tangshan (7.6 Richter), en el que perdieron la vida 242 000 personas, según cálculos oficiales. Si bien los indicios a largo y medio plazo habían levantado temores de que se produjera un terremoto en dicha ubicación, los indicios a corto plazo pasaron desapercibidos o no se produjeron.
En los menos disciplinados países del norte, se han manifestado temores de que un aviso gubernamental sobre la inminencia de un terremoto podría causar mayores daños y aun pérdida de vidas que el terremoto mismo. Psicólogos del Instituto de Ciencias del Comportamiento, de la Universidad de Colorado, realizaron una encuesta entre los residentes de la zona sísmica californiana y sus conclusiones fueron que, a no ser que se inicien pronto medidas educativas y otras formas de preparación, la primera predicción sísmica con credibilidad "costará un precio muy elevado en términos de desorganización económica y trastorno social".
Durante el quinquenio anterior a 1983, el gobierno chino invirtió unos 100 millones de dólares en el refuerzo de los edificios ya existentes en ciudades expuestas a los terremotos. No obstante, China ha permanecido muy a la zaga de los EE.UU. y Japón por cuanto respecta a las construcciones antisísmicas. Especialistas de la ONU esperan concluir durante 1984 la instalación de un complejo programa de sensores digitales en la región nororiental de China. si bien nadie está seguro de que los datos obtenidos serán de utilidad: "Nadie cuenta con un programa para computadora que permita afirmar. Aquí es donde ocurrirá el próximo terremoto de envergadura", declaro a la revista Newsweek el funcionario de la ONU para desarrollo. ,Joseph Meyer .
Inducción y control
En varias ocasiones a lo largo del siglo actual. los seres humanos han causado accidentalmente terremotos. lo que ha proporcionado a los científicos cierta esperanza de poder controlar las sacudidas sísmicas en el futuro.
Cuando en 1935, se creó el lago Mead en Arizona, situado detrás de la presa Boulder, se produjeron 600 sacudidas con una intensidad de hasta 5 en la escala de Richter. Al llenar el pantano de Koyna, cerca de Bom. bay, en 196'7. ocurrieron múltiples sacudidas, incluyendo una con una magnitud de 6.5, que resultó en la muerte de 177 personas. Según se cree, dichos terremotos se producen como resultado del peso del agua sobre las rocas y de un aumento de la presión de las aguas freáticas que "lubrican" las rocas. La ciudad de Ashkhabad, en la república soviética centroasiática de Turkmenistán, se ve sometida al increíble número de 1 000 temblores anuales, detectados, en su mayor parte, sólo por instrumentos. A mediados de la década de 1970, se expresaron temores en la ciudad de que la traída de aguas a la zona, desde las distantes montañas de Pamir, por mediación del Canal Lenin. aumentaría el número de los terremotos. En la práctica, no existe prueba alguna de que dichos temores fueran fundados.
De acuerdo con otras teorías, la frecuencia de los pequeños temblores observados en algunas zonas montañosas del mundo (particularmente en el Himalaya) son causados por la creciente cantidad de agua que desciende de las montañas como resultado de la deforestación.
En las inmediaciones de Denver, Colorado en donde apenas si se había producido temblor alguno con anterioridad se experimentaron unas 610 sacudidas de pequeña intensidad entre 1962 y 1968. Un análisis de la situación reveló que, desde 1962, se habían estado bombeando desechos líquidos de la fabricación de gas neurotóxico en el granito fracturado existente en el fondo de pozos profundos, y que los temblores comenzaron siete semanas después de iniciarse tal bombeo. (Una vez establecida la fuente de los temblores, el bombeo fue detenido.) Los ingenieros petroleros habían observado igualmente que el bombeo de agua en los pozos petrolíferos, para extraer la última gota de petróleo, resultaba en un aumento de la actividad sísmica. En 1969, se colocaron sismógrafos en un campo petrolífero de Colorado y, al realizarse la inyección de agua, se detectó un dramático incremento de la actividad sísmica. Tres años después, la extracción de dichas aguas hizo cesar los temblores.
Todo este cúmulo de dalos ha hecho soñar a los sismólogos con la posibilidad de controlar las fallas sísmicas. como si se tratara de largos cierres que cruzan la superficie de la Tierra. Una falla podría quedar "enclavada" en dos puntos. mediante la extracción de agua de la tierra. En un punto situado entre dos enclaves, podría inyectarse agua para inducir un terremoto ligero que permitiera liberar la tensión en la falla. Ello equivaldría a poder elegir el momento y el lugar en que producir terremotos, pudiendo controlarse aun la magnitud de los mismos.
Una prueba nuclear subterránea realizada en 1968 en Nevada (prueba que. en sí misma, registró una intensidad de 6.3 en la escala de Richter) fue seguida por una serie de temblores con intensidades de hasta 5. Dicha observación parece sugerir que también podrían utilizarse dispositivos nucleares para iniciar terremotos "controlados".
Por el momento aún no resulta claro qué papel podrían desempeñar el agua y los dispositivos nucleares para evitar la amenaza que se cierne sobre Los Angeles y San Francisco, y mucho menos todavía, sobre Ciudad de Guatemala o Managua.
¿ Geología o psicología ?
Muchos de los debates sobre mitigación de terremotos parten del supuesto de que los seres humanos adoptan de cisiones lógicas de cara a un peligro.
Según apuntó el geólogo británico Tony Waltham, la activa falla Hayward (ramal de la falla de San Andrés) atraviesa la ciudad de Oakland, California, y ha sido bien conocida desde hace algún tiempo. A pesar de ello, 14 es- cuelas, dos hospitales y un gigantesco estadio de fútbol han sido construidos a lo largo de la misma, en una nación en donde las normas sobre construcción y de zonificación son estudiadas con relativo cuidado y estrictamente cumplidas.
En 1959, el Apeo Geológico de los EE.UU. describió el peligro potencial de actividad sísmica en determinadas zonas de Anchorage, Alaska, que se encuentran sobre suelos arcillosos. Posteriormente, se permitió la construcción de viviendas y de una escuela, precisamente en las zonas indicadas. Durante el terremoto de 1964, dichas construcciones quedaron destruidas y la prensa lo describió en términos de "tragedia". El terremoto de Alaska causó la muerte de 100 personas. La Academia Nacional de Ciencias de los EE. UU .dedicó 20 millones de dólares a un estudio de dicho terremoto, que fue publicado en nueve volúmenes.
En la India se ha construido una presa de piedra, en la confluencia de los ríos Bhagirathi y Bhilangana, en el estado de Uttar Pradesh, sobre una zona sísmicamente activa. Dicha presa contendrá un total aproximado de 3 000 millones de toneladas de agua.
Los deslizamientos de tierras (por regla general asociados más con las inundaciones, desmonte de laderas y desarrollos urbanos defectuosos, que con los terremotos) producen cada año en los EE. UU .I 500 millones de dólares en daños a la propiedad y unas 25 muertes. Dicha pérdida económica es superior a las pérdidas combinadas resultantes de las inundaciones, terremotos, huracanes y tornados. A pesar de ello, 25 zonas metropolitanas, en rápida expansión, se hallan construidas en zonas de deslizamientos de tierras. William Kockelman, del Apeo Geológico de los EE. UU ., declaró: "Loa información relativa o procesos geológicos peligrosos no se obtiene, transmite o utiliza a un ritmo paralelo con el desarrollo actual. Aunque los daños producidos por los deslizamientos siguen repitiéndose año tras año, solamente las catástrofes de importancia atraen la atención mundial."
Si cuanto acabamos de indicar tiene validez para los EE.UU.. ¿hasta que punto resulta posible confiar en la ciencia para mitigar los desastres geológicos del Tercer Mundo? .
Fuente:Ciencia y Desarrollo Num. 66 1986 Enero-Febrero